La pena de muerte
PolÃtica
Hace un par de semanas leí en un periódico, mientras viajaba en el metrobús, una columa sobre la pena de muerte. El columnista (no recuerdo exactamente pero me parece que era Luis Rubio) recordaba un anécdota que tuvo sobre el caso. Organizando un seminario contra la pena de muerte llamó por teléfono a Octavio Paz para que asistiese o en su defecto enviase un escrito de apoyo, para su sorpresa Paz lo cuestionó: "si usted hubiese podido matar a Hitler o Stalin cuando eran jóvenes, lo hubiese hecho?" a lo que el hombre respondió "sí", "pues bien, eso es lo que opino de la pena de muerte" asentó Paz y concluyó la llamada.
El relator confiesa que esta breve discusión le hizo cuestionarse si realmente se debía oponer a la máxima pena. En efecto, el argumento de Paz parece en primera instancia importante y hasta concluyente, pero basta pensarlo un momento para darse cuenta que es falaz por fantasioso: la pena de muerte es válida si, y sólo si, existen las máquinas del tiempo.
Pero en todo caso de lo que se habla es de la normalidad jurídica y social no de hipótesis extremas del tipo "si en un acantilado sostienes en una mano al amor de tu vida y en la otra al científico que descubrirá la cura contra el cáncer y sólo puedes salvar a uno de los dos ¿a quién salvarías?"
Lo que se discute es "¿cómo debemos actuar como sociedad frente a los crimenes, muchos de ellos violentos?" La respuesta racional parece ser: combatiéndolo hasta sus raíces. La pena de muerte es sólo podar de vez en vez la copa del árbol, es no querer ver el verdadero original del criminal: una infancia donde el niño fue abandonado por su familia y la sociedad.
La pena de muerte se aplica por una razón: venganza. "Ojo, por ojo diente por diente", reza la necia sentencia hebrea. "Ojo por ojo y el mundo se quedará ciego" le contestó un lúcido Gandhi.
La venganza es una forma de la crueldad, no nos deja ver la razones y antecedentes del criminal. Por ejemplo, la mayoría de los ejecutados en EU son negros o latinos de barrios pobres. Como se ha demostrado vastamente con estudios serios, las ejecuciones no frenan a los delincuentes. Lo que hace descender la criminalidad son las acciones y gastos sociales que apoyan la permanencia de los jóvenes en las escuelas y los subsidios a las madres solteras. Pero eso es muy costoso, es más sencillo ejecutar a algunos cientos al año para construir la idea de "justicia".
Permalink: http://www.mononeurona.org/users/entry/aarkerio/293
Comentblogs:Tienes razon aarkerio en cuanto que la pena de muerte en muchos de los paises donde se aplica da un sentido de justicia, pero justicia para la clase dominante y no para la clase pobre si quisieramos mas justicia es aplicar mayor PIP a la educación y salud. Creo que asi tendriamos menos delincuencia y menor gasto de seguridad. Es preferible construir escuelas que reclusorios.
2007-01-16 12:11:04-06
Estoy totalmente deacuerdo. La pena de muerte es algo iracional e irresponsable. Nunca la he visto bien.
2007-01-21 15:14:37-06











