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Filosofía e Historia de la Biología

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Abordo del Beagle, Darwin descubrió que muchas de sus observaciones encajaban en la teoría uniformista de Lyell. No obstante, durante su viaje por Sudamérica, también observó gran diversidad de plantas, animales y fósiles, y recogió gran número de muestras que estudió a su regreso a Inglaterra. En las islas Galápagos, situadas frente a la costa de Ecuador, observó especies estrechamente emparentadas pero que diferían en su estructura y en sus hábitos alimenticios, y concluyó que estas especies no habían aparecido en ese lugar sino que habían migrado a las Galápagos procedentes del continente. Darwin no se dio cuenta en ese momento que los pinzones de las diferentes islas del archipiélago pertenecían a especies distintas. Más tarde, ya en Inglaterra, llegaría a la conclusión de que, cuando los pinzones llegaron al archipiélago desde el continente encontraron gran variedad de alimento, y al no tener competidores y estar aislados geográficamente, sufrieron una rápida adaptación a los distintos ambientes; con lo cual aparecieron nuevas especies que descendían todas ellas de un antepasado común.


Las reacciones ante El Origen de las especies fueron inmediatas. Algunos biólogos adujeron que Darwin no podía probar su hipótesis. Otros criticaron su concepto de variación, sosteniendo que ni podía explicar el origen de las variaciones ni cómo se transmitían a las sucesivas generaciones. Esta objeción en concreto no encontró respuesta hasta el nacimiento de la genética moderna a comienzos del siglo veinte. Fueron muchos los científicos quesiguieron expresando sus dudas durante los ochenta años siguientes. Sin embargo, los ataques a las ideas de Darwin que encontraron mayor eco no provenían de sus contrincantes científicos, sino de sus oponentes religiosos. La idea de que los seres vivos habían evolucionado por procesos naturales negaba la creación divina del hombre y parecía colocarlo al mismo nivel que los animales.


Ambas ideas representaban una grave amenaza para la teología ortodoxa. Tomando todas sus evidencias así en su viaje del Beagle como naturalista, observando todo. Dándose cuenta de las variaciones de las especies, de sus adaptaciones etc.


Su trabajo como naturalista a bordo del Beagle le dio la oportunidad de observar variadas formaciones geológicas en distintos continentes e islas a lo largo del viaje, así como una amplia variedad de fósiles y organismos vivos. En sus observaciones geológicas, Darwin se mostró muy sorprendido por el efecto de las fuerzas naturales en la configuración de la superficie terrestre.

En aquella época, la mayoría de los geólogos defendían la teoría catastrofista, que mantenía que la Tierra era el resultado de una sucesión de creaciones de la vida animal y vegetal, y
que cada una de ellas había sido destruida por una catástrofe repentina, por ejemplo una convulsión de la corteza terrestre. Según esta teoría, el cataclismo más reciente, el
diluvio universal, había acabado con todas las formas de vida no incluidas en el arca de Noé.Las demás sólo existían en forma de fósiles. En opinión de los catastrofistas, cada especie
había sido creada individualmente y era inmutable, es decir, no sufría ningún cambio con el paso del tiempo.
Darwin no se dio cuenta en ese momento que los pinzones de las diferentes islas del archipiélago pertenecían a especies distintas. Más tarde, ya en Inglaterra, llegaría a la conclusión de que, cuando los pinzones llegaron al archipiélago desde el continente encontraron gran variedad de alimento, y al no tener competidores y estar aislados geográficamente, sufrieron una rápida adaptación a los distintos ambientes; con lo cual aparecieron nuevas especies que descendíantodas ellas de un antepasado común. Dándose cuenta así que los pinzones se adaptaban a cada situación, pero siempre descendiendo de un antepasado común.


Tras su regreso a Inglaterra en 1836, Darwin comenzó a recopilar sus ideas acerca del cambio de las especies en sus Cuadernos sobre la transmutación de las especies. La explicación de la
evolución de los organismos le surgió tras la lectura del libro Ensayo sobre el principio de población (1798) del economista británico Thomas Robert Malthus, que explicaba cómo se mantenía
el equilibrio en las poblaciones humanas. Malthus sostenía que ningún aumento en la disponibilidad de alimentos básicos para la supervivencia del ser humano podría compensar el
ritmo de crecimiento de la población. Este, por consiguiente, sólo podía verse frenado por limitaciones naturales, como las hambrunas o las enfermedades, o por acciones humanas como la guerra.

Darwin aplicó de inmediato el razonamiento de Malthus a los animales y las plantas, y en 1838, había elaborado ya un bosquejo de la teoría de la evolución a través de la selección natural.

Durante los siguientes veinte años trabajó sobre esta teoría y otros proyectos de historia natural.

Darwin disfrutaba de independencia económica y nunca tuvo necesidad de ganarse la vida.
En 1839 se casó con su prima, Emma Wedgwood, y poco después se instalaron en la pequeña propiedad de Down House, en Kent. Allí tuvieron diez hijos, tres de los cuales murieron durante la infancia.

Darwin hizo pública su teoría por primera vez en 1858, al mismo tiempo que lo hacía Alfred Russel Wallace, un joven naturalista que había desarrollado independientemente la teoría de la selección natural. La teoría completa de Darwin fue publicada en 1859 como El origen de las especies por medio de la selección natural. Este libro, del que se ha dicho que "conmocionó al mundo", se agotó el primer día de su publicación y se tuvieron que hacer seis ediciones sucesivas.

En esencia, la teoría de la evolución por selección natural sostiene que, a causa del problema de la disponibilidad de alimentos descrito por Malthus, los jóvenes miembros de las distintas especies compiten intensamente por su supervivencia. Los que sobreviven, que darán lugar a la siguiente generación, tienden a incorporar variaciones naturales favorables (por leve que pueda ser la ventaja que éstas otorguen), al proceso de selección natural, y estas variaciones se transmitirán a través de la herencia. En consecuencia, cada generación mejorará en términos adaptativos con respecto a las anteriores, y este proceso gradual y continuo es la causa de la evolución de las especies.

La selección natural es sólo parte del amplio esquema conceptual de Darwin. Introdujo también el concepto de que todos los organismos emparentados descienden de antecesores comunes. Además ofreció un respaldo adicional al antiguo concepto de que la propia Tierra no es estática sino que está evolucionando.


En el transcurso de 1830, en que Darwin se encontraba desarrollando su teoría de la selección natural se presenta un mal momento para publicar una teoría con semejantes características. Por un lado, la posición social y científica de Darwin al arribar a Londres se encontraba entre la élite de científicos mas prestigiosos: la Royal Society y la Geological Society de Londres . Sus protectores eran connotados científicos anglicanos, como Henslow y sobre todo el geólogo Charles Lyell quien había criticado duramente las ideas de Lamarck. Por otro lado la teoría de la modificación y aparición de las especies desarrollada por Darwin, tampoco se ajustaba al tipo de explicación prevaleciente entre los médicos liberales seguidores de la anatomía filosófica. Quizá la teoría de Darwin tendría hondas similitudes con un cierto tipo de materialismo. Si bien Darwin no creía en la capacidad inherente de la materia para desarrollarse progresivamente (a la manera de Lamarck), ciertamente Darwin se dio cuenta de las repercusiones que la selección natural tendría en la comprensión del origen del hombre y de la mente. Se acercaba al transformismo. La década que va de finales de 1830 a finales de 1840 no fue, por lo visto, una buena época para ser escuchado en medio del bullicio político generado por las teorías transformistas y sus defensores radicales.

Aunque Darwin había iniciado la construcción de su teoría en 1837 y algunos de sus elementos más característicos de ésta los había trabajado a partir del año siguiente, la teoría de la selección natural no era todavía un trabajo terminado. En los más de los 15 años siguientes, Darwin se dedicó no sólo a recopilar diferentes tipos de evidencia que apuntalaran los distintos aspectos de su teoría, sino también a refinar importantes detalles teóricos.

La obra de Darwin se explica, al menos en parte, por la riqueza intelectual y social que lo rodeó durante toda su vida, pero si Darwin es hijo de su tiempo, también deben subrayarse aquellos aspectos de su obra en que aparece como un pensador novedoso u original, esto nos explica la falta de comprensión de sus contemporaneos y al menos, parcialmente, la tardanza de la publicación de su puntos de vista.

Darwin dedicó gran parte de sus reflexiones al problema de la generación de los organismos.
Comenzó a interesarse por la observaciones y reportes de los criadores y ganaderos que llevaban a cabo la creación de razas y variedades.

El núcleo de una teoría de la transformación y aparición de nuevas espécies adaptadas a su medio ambiente, que no apelara al diseño o voluntad de un creador, sólo fue posible cuando Darwin se hizo consciente de que los criadores y agricultores solamente podían seleccionar aquellas características que aparecían espontáneamente en sus poblaciones domésticas, pero no tenían ningún poder para inducir en un sentido las variaciones. La actividad de los criadores se limitaba a seleccionar y reproducir aquellos organismos que nacían con algunas características deseadas (o inesperadas) que era valorada por ellos. No había dos individuos idénticos en una población (doméstica), pero el criador trabaja solamente con la materia prima que le ofrecía la reproducción de sus rebaños o cultivos. Así pues, Darwin reconoció que la variación existente entre los individuos de una población (doméstica) se daba sin relación con las características deseadas o referidas por el criador.

La producción de variación al azar entre los individuos de una población constituye uno de los ingredientes fundamentales del proceso de la selección natural. Para él hablar de azar no significa que no existieran causas. Lo único que quería decir es que esa variación espontánea no era dirigida por las necesidades del organismo o de la especie. Cualquier variación individual que aportara una ventaja adaptativa, por mínima que fuera, tendería a favorecer la sobrevivencia y reproducción del organismo portador y a heredarla a sus descendientes.
Herschel publica en 1830 el Discourse en donde expone su metodología de la Vera Causa. Su concepción se articula alrededor de dos criterios: demostrar que las causas realmente existen, que son suficientes para producir o explicar el fenómeno en cuestión y que exista evidencia independiente a favor de la teoría.

De acuerdo a su concepción, en el nivel inferior de jerarquía estarían las observaciones,
experimentos y las generalizaciones empíricas; en un segundo nivel, las leyes de mayor generalidad (como las leyes de Kepler) y en un tercer nivel las leyes de alta generalidad (como la ley de la gravitación universal de Newton). Las causas verdaderas se detectan en el primer nivel mediante experimentación y observación, pero si se detecta una causa, el responsable del fenómeno diferente, entonces se pasa al tercer nivel y tal causa puede interpretarse como ley general de la naturaleza.

Si bien, el nivel de detectación de las causas es la experiencia, en ocasiones puede haber un proceso de generalización (inductivo) mediante el cual se establezca que mediante una causa se expliquen diversos fenómenos.

A raíz de su actividad científica pudo constatar que hay cierto tipo de agentes o causas últimas
de los cuales nunca seremos testigos directos de su existencia, solo hay un registro indirecto debido a los efectos que nos llegan.

Para justificar la aceptación de las microentidades, aunque no fuera por deducción de los fenómenos, Herschel elaboró dos estrategias metodológicas: la primera sostenía que si las teorías (que articulan microentidades) pueden realizar predicciones inesperadas, entonces presentan un status metodológicamente confiable.

Herschel es uno de los primeros filósofos en la historia de la adición de la Vera causa, en subrayar la importancia epistemológica de la corroboción de predicciones inesperadas. Dicha predicción otorga cierto tipo de incertidumbre y credibilidad en las entidades que postulan la hipótesis.

La otra estrategia fue considerar la analogía como una herramienta metodológica. Herschel pensaba que la analogía debía tenderse entre el fenómeno que se quiere explicar y fenómenos sólidamente comprobados.

Su noción de "hipótesis" a diferencia de la de Newton, es un enunciado que se tiene que someter a escrutinio, para confirmarlo o rechazarlo y gran parte de la investigación científica comienza con hipótesis.

Por otro lado, para Whewell, en su concepción de la Vera causa, la hipótesis tiene una función fundamental en el proceso de descubrimiento, contrariamente a lo que Herschel pensaba. Las hipótesis no siempre podrían ser comprobadas empíricamente, pero el criterio de verificación empírica no era el único por el cual podía ser aceptada una hipótesis. Sostuvo que si una hipótesis representaba virtudes epistémicas como predicción inesperada, simplicidad y conciliación de inducciones, entonces era razonable aceptarla.

Uno de los puntos en los que se diferencía de la concepción metodológica de Herschel es su concepción de la causalidad histórica. El dice que cuando dos diferentes clases de hechos conducen a la misma hipótesis (causa), se puede decir que hay una causa verdadera.
Existen hipótesis explicativas que solo requieren una misma clase de fenómenos y por otro lado, hipótesis exitosas que son en las cuales convergen diferentes fenómenos. Estas difieren en los fundamentos metodológicos sobre los cuales están apoyadas.

Whewell opta por un recurso metodológico "fuerte" y restrictivo que es la convergencia de hechos diferentes. Por esto, afirma que una vez que "dicha convergencia" de dos inducciones conducen al mismo punto, no puede sospecharse de que tales hipótesis sean erróneas. Tal acumulación de pruebas manifiesta que hay una sola vera causa. Aquí se deduce que si una hipótesis solo explica los fenómenos para los cuales originalmente fue diseñada, entonces no hay ninguna garantía epistemológica de que realmente sea una vera causa.

Whewell distingue dos tipos de causalidad: la causalidad mecánica ligada a las ciencias mecánicas y la histórica concerniente a las ciencias paloetiológicas. Para Whewell la causalidad histórica se determina con base a "sucesos reales del pasado", estos son fenómenos geológicos ocurridos hace millones de años pero actualmente sirven como datos geológicos.
A diferencia de la historia, la causalidad mecánica es ahistórica, ya que todo tiempo y bajo cualquier circunstancia produce el efecto esperado. Ambos autores no comparten la misma idea de causalidad histórica, lo cual provoca que evalúen la teoría de Lyell de manera diferente.

Al igual que Lyell, interpretó algunas de las tesis básicas de la vera causa, como apelar a causas verdaderas y evitar hipótesis, como parte de los requerimientos metodológicos aceptados para hacer ciencia. Sin embargo, requirió "adaptarlo" a las características específicas de su disciplina.

En cierto sentido, la teoría de Darwin incorporó algunas características epistemológicas (como la introducción indirecta del azar en las explicaciones) que difícilmente podrá ser compartibles con las interpretaciones que a la fecha se habían generado respecto a la tradición de la vera causa.

En varios lugares, Darwin afirma explícitamente que la selección natural puede ser entendida como una vera causa. Darwin no afirma haber establecido la existencia de la selección natural por mera inspección de la naturaleza o por observación directa. El hecho de que este proceso esté ocurriendo en el mundo biológico no es dado directamente a la observación, sino que es una conclusión a la cual se llega a partir de relacionar varias premisas aceptadas en términos generales por la comunidad científica.

Darwin subordina entendimiento de lo que es una vera causa a partir de una analogía.
Análogamente, para Darwin es la selección natural la que mantiene ciertas variaciones favorables en el transcurso de las generaciones. Así la manera en que Darwin aplicó la idea de causa verdadera en su teoría fue principalmente mediante la analogía. Pero la utilización de la analogía de la forma en que Darwin lo hace tiene problemas que el mismo intentó enfrentar. Uno de ellos es que la analogía entre selección doméstica y natural en todo caso solo permite determinar la realidad de la causa, pero no así su suficiencia, y este punto es decisivo para la versión de vera causa de Herschel que es la que Darwin sigue. El sostener que mediante la selección doméstica puede haber modificación de algunos de los caracteres de los individuos de una especie, no es garantía de que a largo plazo en la selección natural pueda haber modificación suficiente de tal manera que sea posible la transmutación.

Wallace otorgaba un papel preponderante a las variedades o razas como materia prima de la evolución.

Darwin veía en la variación individual el sustrato sobre el cual actuaba la selección natural, creía que su teoría se aplicaba igual al problema del origen del hombre (incluidas capacidades racionales y emocionales) mientras que Wallace prefería dejar la evolución espiritual fuera del rango explicativo de su teoría.

La selección natural tiende a mejorar la adaptación al mantener aquellas adaptaciones que resultan favorables en un entorno estable (selección estabilizadora), o bien, al favorecer adaptaciones en la dirección adecuada ante cambios ambientales (selección direccional).
Lo único que quería decir Darwin es que la variación espontánea no era dirigida por las por las
necesidades del organismo o de la especie. Cualquier variación individual que aportara una ventaja adaptativa, por mínima que fuera, tendría que favorecer la sobrevivencia y reproducción del organismo portador, y a heredarla a sus descendientes.

Las ideas predominantes entre los naturalistas ingleses eran del progreso global (Lamarck), y las de un plan o explicación predeterminado (Geoffroy). El mecanismo de Darwin sugería que no había un camino predeterminado, y que eran las circunstancias históricas y el azar (la variación disponible) lo que explicaban la historia de las especies.

Se puede considerar variación a las diferentes características físicas y genéticas que se dan en un grupo de individuos dentro de una población que pueden darles ventajas o desventajas en el habitat donde se encuentran.

Darwin utiliza estas características o variabilidades de los organismos para poder dar una mejor explicación a su teoría que menciona que los mejores adaptados o los de variabilidades ventajosas que son ligadas a un numero mayor de individuos de la siguiente generación, y así sucesivamente, son mas propensos a la supervivencia y a reproducirse por lo tanto a mejorar la especie y tender a la evolución. Los que tienen características que favorezcan la adaptación del organismo al ambiente son los que se encuentran en una mejor posición en la escala evolutiva, pero Darwin menciona que no hay un nivel de complejidad superior al que todos quieran llegar.

La existencia de especies intermedias, destruiría la teoría de Darwin por completo. Esto significa que si en realidad todos los organismos tenían un ancestro en común debía de aparecer en los registros fósiles una especie intermedia entre el mono y el ser humano. También tenia miedo ya que el se dedicaba a la geología y no era naturalista lo cual podría atribuirle mucha veracidad. También el no comprender del todo la tranferecia de características del progenitor a sus descendientes, herencia.

Comparó el ojo con un instrumento óptico; era como si se tomara imaginariamente una espesa capa de tejido transparente, con espacios llenos de fluido y con un nervio sensible a la luz debajo de ella, y luego suponer que parte de esta capa a cambiado lenta y continuamente de densidad, hasta separarse en capas de diferente densidad y espesor, colocadas a distancias diferentes unas de otras, y con la superficie de cada capa cambiando lentamente de forma. SE supone que existe un poder representado por la selección natural ó supervivencia de los más aptos, que está siempre observando atentamente la menor alteración en las capas transparentes y preservando cuidadosamente a cada una de las que, bajo varias circunstancias, tienden en cualquier sentido o en cualquier grado a producir una imagen más clara.
Debemos suponer que cada nuevo estado del instrumento es multiplicado por un millón; cada uno para ser preservado hasta que se produzca uno mejor y entonces sean destruidos todos los demás. En los cuerpos vivos, la variación provocará las alteraciones leves, la generación las multiplicará casi hasta el infinito, y la selección natural elegirá con destreza infalible cada mejora. Este proceso seguirá por millones de años, y durante cada año en millones de individuos de muchas clases.

Entonces, si pudiera demostrarse que existe un órgano complejo que de ningún modo hubiese podido formarse por modificaciones numerosas, leves y sucesivas, su hipótesis se derrumbaría totalmente. Pero no pudo encontrar ningún caso semejante.

La selección natural opera solamente aprovechando leves variaciones sucesivas; nunca puede saltar repentinamente, sino que debe avanzar por pasos cortos y seguros, aunque lentos.
La cola de la jirafa parece un espantamoscas artificialmente construido; y al principio resulta
increíble que pudiera haberse adaptado a su propósito actual por sucesivas modificaciones leves, cada una mejor adaptada, para un fin tan trivial como el de espantar moscas; es sabido que la distribución y existencia de vacunos y otro animales en Sudamérica dependen absolutamente de su capacidad para resistir los ataques de los insectos, de modo que los ejemplares que pudieran defenderse de algún modo de esos pequeños enemigos, podrían extenderse por nuevos prados y obtener así una gran ventaja. No es que los grandes cuadrúpedos sean realmente destruidos por las moscas, sino que son continuamente hostigados y así disminuye su fortaleza, de modo que están más expuestos a las enfermedades o no tan capacitados para encontrar comida en la primera escasez o para escapar de las bestias de presa.

Esto quiere decir que órganos que son ahora de importancia trivial, probablemente la han tenido muy grande en épocas anteriores y después de ser lentamente perfeccionados se han transmitido a las especies existentes casi en el mismo estado, aunque ahora con poca utilidad; pero cualquier desviación perjudicial de su estructura habría sido por supuesto contenida mediante la selección natural.

Desde un principio Darwin puso de manifiesto que en la variedad de los seres vivos, se logra observar la evolución, pero cómo se llegó a esta variedad. En principio, la explicación fue muy difícil y a veces mágica, producto de la intervención de la naturaleza. Pero en las palomas domésticas hay un fenómeno aparte, la mano del hombre.

La selección artificial hecha por el hombre, apareando sólo las palomas que mejores características (de vuelo, tamaño, resistencia, etc) tenían. Aunque Malthus no consideraba a la selección artificial como posible argumento para la evolución, ya que estas especies no estaban en contacto con el medio natural y en este perecerían, ya que las palomas divergirían a poblaciones totalmente distintas a las naturales, por tener el alimento equilibrado y no la necesidad ni de buscar o pelearse por él, además de muchos otros problemas que tendían en su ambiente silvestre.

Pero para Darwin, esto era un claro ejemplo de diversidad, aunque reconocía que no sobrevivirían en su ambiente silvestre, al fin y al cabo las palomas cambian, divergen y esto era argumento sólido a posibles cambios existentes en la naturaleza, y con mayor razón en ésta, ya que tendrían que luchar por su sobrevivencia, sino perecería.

El ser humano poco a poco, fue seleccionando artificialmente las mejores palomas, no para que estas sobrevivieran en su medio natural, sino las que pudieran resistir más vuelo (palomas mensajeras), y que pudieran reconocer el lugar donde partieron y regresar. Así se fueron divergiendo hasta tener una gama extensa de palomas distintas a la original.

Muchas dudas tuvo la sociedad después de la publicación del origen de las especies, una de estas fue acerca de la herencia, donde Darwin a veces tuvo distintas ideas sin especificar o abundar en una. Aunque Darwin sabía que la variación entre las especies era debido a la herencia de caracteres de los padres, también creía que estos caracteres podían cambiar y heredarlos a otras generaciones. Darwin nunca definió su postura acerca de la herencia dura, en la cual no hay cambios físicos heredables, y herencia suave, en la que el medio puede influir para heredar estos caracteres. Como la teoría de la pangénesis no explicaba concretamente cómo se fueron dando estos cambios, Darwin tuvo que dar la mano a
torcer para poder explicarlos a través de herencia suave o por el uso o desuso de los órganos. Darwin no podía explicar cómo.

Desde tiempos antiguos, se creía y en muchos lugares todavía se cree, que el ser humano es la cúspide de la evolución, y que no hay nada más evolucionado que éste, además de que el fin de la naturaleza era crear seres inteligentes. A este tipo de evolución, como la que proponía Lamarck, se le llama direccional, ya que dentro del árbol genealógico el ser humano se encuentra en la cúspide, y no sólo eso, sino que por más que los demás evolucionen, nosotros también tendremos el mismo grado de evolución, así ningún otro ser podrá igualarnos en inteligencia.

Sin embargo, para todos los que pensaban así, la evolución Darwiniana, nos pone a la altura de los homínidos, una rama más de los mamíferos, otra más de los vertebrados y otra más del reino animal, para no mencionar el eucarionte. Tal vez ésta fue una de las razones de más peso por lo que la alta burguesía de aquel momento, estaba en contra de esta teoría, ¡¡¡cómo podíamos estar no sólo junto con los homínidos, sino con los animales!!! La evolución según Darwin no tiene una dirección o un rumbo definido, aunque si va para adelante, se va expandiendo y ensanchando, no sólo hacia arriba.

La selección natural sí es un proceso lento y gradual pero no lineal. La direccionalidad está asociada al lamarckismo, que es una teoría que propone que las especies sufren cambios a nivel individual por necesidades internas motivadas por cambios ambientales, el ambiente ejerce presiones que son lo suficientemente fuertes como para generar cambios en las poblaciones. Estos cambios se trasmitirán a la siguiente generación. Esta tendencia a tranformarse en formas cada vez más complejas es lineal y ascendente, donde lo más complejo está representado por el hombre.

Darwin consideraba que en casos especiales el ambiente puede inducir cambios en las especies, a esto se le llama herencia suave. Pero según la teoría de la selección natural el ambiente sólo favorece características ocasionales que para una especie, variedad o individuo resultan más ventajosas sobre otros, el ambiente no es capaz de generar cambios en las especies, a esto se le llama herencia dura.

Si no hay cambios en las condiciones ambientales, el ambiente seleccionará a las especies que presenten la más mínima variación que les resulte más ventajosa en esas condiciones. La "competencia por la sobrevivencia" de las especies se va a seguir dando, aunque probablemente no haya cambios considerables en la evolución de las especies.

La caida de un asteroide sobre el valle de Chickxulub trajo consigo la extinción de la mayoría de las especies en la Tierra, todos los dinosaurios y gran parte de las especies de plantas dejaron de existir. Sólo una especie de dinosaurio sobrevivió y fue el archeopteryx, esta especie tenía alas. Tiempo después aparecieron las primeras aves con alas, morfológicamente muy distintas en cuanto a tamaño y estructura no se tienen especies intermedias entre el archeopteryx y las aves en el registro fósil ¿cómo pudo darse tan repentino cambio y en tan poco tiempo? Otro ejemplo es el de grandes y numerosas mutaciones registradas en el período cámbrico, no se encuentran ricos depósitos fosilíferos en períodos anteriores al cámbrico.


Información tomada de las clases del Dr. Jorge Llorente-Bousquets



Última actualización: 2008-01-08 00:36:34-06



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