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Agora Este artículo ha sido consultado en 467 ocasiones. Quiero comenzar la discusión con dos afirmaciones:
El propósito de este artículo es esclarecer la aparente contradicción en este par de afirmaciones. Como ya dije, soy un partidario de la democracia, estoy convencido de que el sistema demócrata, a pesar de sus muchos defectos, es el mejor y más racional modo que posee un grupo social para autogestionarse pacíficamente. Sin embargo, mi concepción de la democracia dista mucho del significado que la mayoría de los analistas y público en general le concede. Primero que nada, descreo de las posibilidades de la democracia como materia de exportación. Para cualquiera que conozca un poco la historia de la democracia entretejida firmemente en el contexto de la historia europea, le sorprenderá lo prolongado del proceso durante el cual se logra el establecimiento de la democracia. Este proceso abarca desde la conformación de la nación hasta el primer congreso o parlamento. En el caso de Inglaterra, uno de las primeros países democráticos, el proceso abarco cerca de setecientos años. Por su parte, España, una de las más recientes sociedades democráticas, le tomó alrededor de seiscientos años. Como vemos, lograr la democracia es cosa lenta y depende del desarrollo de cada grupo étnico. Haciendo un resumen del proceso social que conduce a la democracia podemos resumirlo como sigue:
El aumento de la población no-analfabeta es fundamental para alcanzar la democracia. Un pueblo ignorante y oprimido puede producir una revolución y el consiguiente cambio de régimen (como fueron los casos de México y Rusia a principios del siglo XX) pero no el cambio hacia un régimen democrático. Es por esto que no creo en las revoluciones. Además, el sistema judicial logra independencia y equidad gracias a que el poder económico y político se distribuye de manera más general debido a que las majores tecnologías de producción generan más riqueza. De este modo el rumbo hacia la democracia se logra gracias a este movimiento social en cascada cuyo resultado final es la modificación de las formas de pensamiento tradicionales. Curiosamente, la psicología del individuo no entra en los paraámetros macroeconómicos del FMI, aún cuando es evidente que si toda la población alemana emigrara a Ecuador, ese país se convertiría en el más rico de Sudamérica, ¡y sin reformas estructurales! Como ya dijimos, el proceso tarda algunos siglos en producirse, y es de sorprender la ingenuidad de los políticos que intentan establecer la democracia en otros países como si se tratase de abrir un negocio de comida rápida. La última guerra de Irak nos ha mostrado una vez más como la palabra democracia se ha usado para (intentar) justificar una invasión ilegal. Más la cuestión que deseo dejar en claro, es que si una sociedad (en la cual las instituciones son ineficientes) organiza elecciones libres, a esa sociedad no puede llamársele democrática. Por supuesto, las elecciones libres y limpias son un requisito indispensable para la democracia, pero no la producen por sí mísmas. Veamos un caso específico, digamos México, uno de los "adelantados" de Latinoamérica. México es un país con más del 50% de su población sumida en la pobreza, nada menos que 55 millones. Además el nivel educativo es de 9 años, el porcentaje de acceso a los periódicos es del 8%, el promedio de libros leídos por persona al año es de medio libro, prácticamente nadie sabe leer correctamente una gráfica de dispersión ni tiene una idea aunque sea vaga, del porqué es buena una inflación baja. Es evidente que en un país así las elecciones no pasan de ser un patético y costoso ejercicio coreográfico. Meter papelitos en cajas de cartón cada tres y seis años tiene tanta relación con fomentar la democracia como puede tenerlo cernir harina para lograr un pastel. Claro que hacer elecciones es un paso y es mejor que no hacerlas, de lo que estoy cansado es de escuchar la continua inferencia de que la democracia es intrínseca a las elecciones. Ahora bien, no quiero decir que los países no democráticos deban resignarse a esperar durante siglos a que el proceso democrático se establezca por sí sólo. Hacer florecer la democracia en una sociedad no apta para ella (en un lapso de tiempo relativamente corto) es posible. Corea y España así lo demuestran, en particular, Corea del sur debería de ser el modelo a seguir para quienes desean fomentar la democracia en otros países. A los coreanos sólo les tomó cuarenta años alcanzar la democracia. Es un hecho notable, sobre todo si se piensa que a mediados del siglo XX Corea era uno de los países con una de las poblaciones más pobres e ignorantes del planeta, nadie hubiera soñado que ahí floreciera un país democrático (y por lo tanto rico). El éxito actual de Corea del sur es resultado del hecho de que ese país estuvo involucrado en un conflicto bélico donde las dos superpotencias lucharon. Luego de la división de la península coreana, los Estados Unidos temerosos de que la propaganda China tuviese éxito en la paupérrima población sudcoreana inicio un proyecto masivo de construcción de infraestructura e inversión en todos los sistemas del nuevo país. Se construyeron nuevos juzgados, universidades, institutos, fábricas, carreteras, sistemas de irrigación. Occidente debía demostrar que el país que no se convirtiese al comunismo se convertiría en un país rico, era una cuestión de propaganda. Parte de la construcción de la nueva Corea fue financiada económica e intelectualmente desde el Japón ocupado, el cual brindo dinero, técnicos y maestros con los cuales Corea no contaba. Y todo gracias a generosos prestamos blandos cedidos por Washington casi sin interés. El proyecto funcionó, hoy Corea del sur es uno de los países con uno de los más alto niveles de vida del mundo, el número de patentes y software que genera supera en mucho a cualquier país de Latinoamérica. Lo curioso es que de no haber estado donde estaba, Corea del Sur sería hoy un país pobre. ¿Porqué no se ha usado el modelo Coreano en otras partes del mundo? La respuesta es simple: porque los grandes grupos políticos y financieros no ven la necesidad de ello. Un aumento en el nivel económico de la población derivaría, tarde o temprano, en el establecimiento de una verdadera democracia. Y una de las mayores consecuencia de la democracia es la mejor defensa de los recursos del estado. Nada es más contrario al actual estatus quo que la democracia, por ello, se hace todo lo posible para que cualquier semilla democrática que pueda florecer sea arrancada de raíz. La estela de cadáveres que los Estados Unidos en su lucha contra la democracia ha dejado en latinoamérica se cuentan por decenas de miles. Alguien quizá objetará que los Estados Unidos no luchaban contra la democracia, sino contra el comunismo. Pero es claro que varios presidentes derrocados por militares no eran comunistas. Y no estoy hablando de recuerdos históricos de los 50's y 60's; hace apenas seis meses la CIA financió un golpe de estado en Venezuela, contra un presidente electo. En lugar de la verdadera democracia lo único que se nos ofrecen son procesos electorales que de nada sirven. Así, surge la frase tan repetida de que los países de Latinoamérica están "decepcionados de la democracia". Por ello, es urgente dejar en claro que ningún país de Latinoamérica ha sido nunca democrático. Un país que no posee por lo menos diecisiete años de educación promedio (el promedio de la Unión Europea), cuyo sistema jurídico y de salud no funcionan no puede ser llamado democrático. Es decir, un país no puede ser pobre y democrático al mismo tiempo. Y un país no-democrático viola cotidianamente los derechos humanos de su población, en este sentido México, Honduras, Perú, Venezuela y en general todos los países de la región, violan más derechos humanos que Cuba, pero a ellos no se les condena. Sobre lo que deseamos llamar la atención es sobre el uso faccioso del discurso de los derechos humanos por parte de los EU y de sus cómplices latinoaméricanos como Vargas Llosa, Aguilar Camín o Enrique Krauze, para ellos, los derechos humanos comienzan y terminan con arrojar papeles a cajas cada seis años. Así pues, ¿los organismo internacionales hacen algo a favor de los derechos humanos de los colombianos o guatemaltecos?, la respuesta es no. La única manera de hacerlo sería financiar de manera responsable los modos de producción y los niveles educativos de la población con la esperanza de que Colombia y Guatemala sean las próximas Coreas. Pero nada de esto sucede, en realidad, es claro que existe una política para desalentar cualquier tendencia hacia ese rumbo. Los organismos financieros internacionales están desmantelando los sistemas de educación pública y de financiamiento local en todo el tercer mundo. Además obligan a los gobiernos a firmar acuerdos de respeto a la propiedad intelectual para asegurar la ganancia de los corporativos y farmacéuticas, sabiendo de antemano que no toda la población podrá pagarlos. Esto hecho es inmoral, las patentes de medicinas, software y tecnologías agropecuarias tal como están ahora son inmorales, inhumanas y deben de ser firmemente condenadas por la sociedad civil mundial. Por otro lado está la cuestión de los derechos humanos. Según el ex-secretario de relaciones exteriores mexicano Jorge Castañeda, la violación de derechos humanos en Cuba es inaceptable, opinión esta con la que estoy profundamente de acuerdo. No sólo las violaciones cubanas, cualquier violación de los derechos humanos es inaceptable. Y en este sentido Cuba sobresale como el país latinoamericano que viola los derechos humanos en una proporción menor que sus vecinos. Podemos dividir los derechos humanos en:
Si uno es un ciudadano latinoamericano promedio el
mejor lugar para enfermarse es Cuba, un país que posee un excelente
sistema de salud
pública. Si uno es un niño latinoamericano promedio el mejor lugar para
educarse y nutrirse es Cuba. Cuba tiene un buen sistema jurídico,
superior al brasileño y al mexicano. Es decir, desde el punto de vista
de los derechos humanos alimenticios, de salud, jurídicos y educativos
el resto de los países viola masivamente los derechos humanos. Una
ambulancia mal equipada es una violación a los derechos humanos, un
juicio dictaminado por jueces corruptos es una violación a los derechos
humanos, la inexistencia de bases de datos donde se guarde la
información de los delincuentes es una violación a los derechos
humanos, la falta de computadoras en las escuelas y ministerios
públicos es una violación a los derechos humanos, asimismo las falta de
espacios verdes y lugares para ejercitarse o esparcirse es una
violación a los derechos humanos. De todo esto, es inevitable colegir
que Bolivia, Ecuador y Perú deben estar entre los mayores violadores de
derechos humanos, sólo superados por los regímenes africanos. Uno
esperaría que el FMI, el banco mundial, la ONU y la OEA trabajaran
tratando de solucionar estas graves violaciones. Una manera de combatir esta denigrante situación sería estableciendo cuotas mínimas per capita en cada uno de los tipos de los derechos humanos que hemos enumerado. Así, para que un país no violara los derechos de su población en materia de salud debería de invertir $1,600 USD por persona como gasto mínimo (los miembros de la OCDE gastan $2,700 USD por cada ciudadano) y no los miserables $270 USD que gastan actualmente. ¿Porqué no se invierte más? Porque buena parte de los ingresos del país se van a pagar «compromisos internacionales», es decir se envian al norte para financiar el defícit de la balanza comercial de los paíse ricos, principalmente de los Estados Unidos de América. En materia de educación los números son aún más devastadores, 85 de cada cien dólares se invierten en la educación de niños y ciudadanos de los países ricos, el resto del mundo debe conformarse con repartirse el 15% restante. La situación en lo que los derechos humanos alimenticios es mucho más dramática y está empeorando, en Argentina han empezado a comerse los gatos. En este contexto Cuba se nos presenta como un país
sin elecciones, con un sistema educativo, jurídico y de salud que
funcionan, quizás el único país que garantiza a su población no vivir
en la miseria. ¿qué podríamos ofrecerle a un cubano?, ¿un infinito
rescate bancario?, ¿una carta de intención del FMI? No me agrada para
nada el régimen cubano, me gustaría que hubiese prensa libre y otros
partidos políticos. Pero al parecer, mientras los actuales grupos de
poder no cambien su violenta y criminal política de erradicar
sistemáticamente cualquier tendencia a la democracia en el continente,
la única posibilidad de una sociedad por obtener un mejor nivel de vida
y mayores derechos humanos es conseguir a un dictador que luche contra
la depredación a costa de las elecciones. Es por esto que soy un
demócrata
que apoya al regímen de Castro. Última actualización: 2007-04-29 10:57:00-05 |
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